La verdad es que a veces pienso que sin querer uno puede hacer mucho daño.
Tengo un compañero de trabajo que en realidad es un pobre hombre, tiene problemas de súper ego, es mitómano, físicamente también tiene los brazos cortos y camina muy lento. Definitivamente todo esto provoca que él sea así. Pues bien…en su esmero, lo logró tanto, que yo logré verlo de igual a igual y por lo mismo en una discusión yo le saqué en cara mi profesión…como diciendo que yo sabía más. En realidad siempre cuando me enojo logro ser muy hiriente…bueno, por lo menos eso dicen todos y bueno, si TODOS lo dicen es por algo.

Me he puesto a pensar en eso y me doy cuenta que al parecer soy tan relajada y siempre la mina buena onda, popular, divertida, etc. Que cuando me enojo…aunque no esté tan enojada…la gente lo toma a pecho…como si les hubiera dicho para su abuela o les hubiera sacado la madre y a veces simplemente les he dicho las cosas en un tono no serio sino MUY serio.

En fin, siempre me pasa lo mismo… como que les choca que yo me enoje o no este con la sonrisa a flor de piel. Que raro.

Bueno, en fin, el punto es que me puse a pensar y analizar el porqué de los porqués…como siempre. Ahh….si no fuera tan analítica…

Y me dio tristeza, si porque después de esa discusión, este personaje siguió con sus mentiras y lo que es peor aún…dijo que tenía 3 profesiones y no perdió oportunidad para mentir descaradamente. La verdad me dio pena, ojo! No lástima, sino que compasión. De pronto yo fui la culpable de que él cayera en ese torbellino de mentiras.

El punto es que existe mucha gente así y yo me he topado con varios. Pero siempre intento no avivarles la cueca…para que conmigo no se esfuercen en mentir.

Me cuestiono lo triste que debe ser para una madre tener un hijo así que fantasea con cosas y que viven en un mundo tan irreal. Qué lo llevara a eso? El complejo, el sentimiento de inferioridad, no lo sé. Pero sí sé que no quiero ser parte de eso, que quiero que la gente conmigo se sienta bien, que yo no la miro por lo que tiene o ha logrado….sino que sólo por lo que es y que por eso vale.

La vida me dio la suerte de ser una persona segura, imponente, que nunca pasa desapercibida, que no necesita mentir, engañar o aparentar, por eso no conozco la otra parte, que me imagino debe ser muy triste y yo más encima ayudando a que ese tipo de personas se sienta más encima más inferior (sobretodo con mi personalidad).
Si, le pedí disculpas…como a los dos días del suceso, ni me las recibió o poca atención le prestó. Pero yo una carga me saqué y ya por lo menos algo hice para remediarlo.